Olivia García, una joven de casi 19 años que reside en Cabanillas del Campo y padece la enfermedad neuromuscular degenerativa Charcot-Marie-Tooth, enfrenta una larga espera para iniciar las clases prácticas del carnet de conducir con vehículo adaptado. Desde que aprobó el examen teórico en octubre del año pasado, han pasado más de cinco meses sin que pueda comenzar las prácticas, debido a un colapso que afecta a toda España y que es especialmente grave para las personas con discapacidad.
La familia de Olivia ha recorrido varias autoescuelas en Guadalajara y localidades cercanas sin éxito, encontrando finalmente una en la Comunidad de Madrid pero a 25 kilómetros de su hogar. Este retraso repercute directamente en la autonomía y calidad de vida de Olivia, que depende completamente de sus padres para sus desplazamientos diarios a la universidad y para mantener una vida social normalizada. La situación es un reflejo del problema estructural de falta de examinadores en la DGT y la escasez de vehículos adaptados en las autoescuelas, que complica aún más el proceso para personas con discapacidad motora.
El sector coloca la causa en la insuficiencia de examinadores para cumplir con la demanda, mientras la DGT señala que la oferta de citas es ‘la máxima capacidad posible’. La escasez de vehículos adaptados es otro factor crítico que alarga los tiempos de espera. Olivia y su familia denuncian la falta de facilidades y la difícil situación que enfrentan, una realidad que limita la inclusión y la igualdad de oportunidades para quienes tienen discapacidad en Cabanillas del Campo.
Fuente: www.20minutos.es